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Digestiones lentas después de Navidad: cómo aliviar la hinchazón y la pesadez sin dietas extremas

por Administración MayBeez en Dec 29, 2025

Digestiones lentas después de Navidad: cómo aliviar la hinchazón y la pesadez sin dietas extremas

 

 

Después de varios días —o semanas— de comidas más copiosas, mezclas poco habituales, dulces, alcohol y horarios irregulares, muchas personas sienten lo mismo:
distensión abdominal, gases, digestiones lentas, pesadez y una sensación general de cansancio.

La reacción automática suele ser pensar “he engordado” o “tengo que ponerme a dieta”.
Pero conviene decirlo claro: no se gana grasa corporal de forma significativa en unos pocos días.

En la mayoría de los casos, lo que aparece es una saturación digestiva funcional, no un aumento real de tejido graso.

 

Saturación digestiva: intestino, estómago… y también el hígado

Cuando hablamos de digestiones pesadas después de Navidad, solemos pensar solo en el estómago o el intestino. Sin embargo, el hígado juega un papel clave en cómo nos sentimos.

Durante estas fechas, el hígado debe procesar una mayor carga de grasas, alcohol y azúcares, además de gestionar residuos metabólicos derivados del exceso y la falta de descanso. Cuando esta carga se mantiene durante varios días, su ritmo de trabajo puede enlentecerse, y el cuerpo lo nota.

El resultado no siempre se refleja en el peso, pero sí en el bienestar diario:
hinchazón persistente, digestiones lentas, niebla mental y sensación de falta de energía.

Por eso, responder con dietas extremas o restricciones bruscas suele añadir más estrés a un sistema que ya está saturado.

 

Dirección, no restricción

Cuando el sistema digestivo se encuentra sobrecargado, rara vez necesita castigo.
Lo que suele necesitar es dirección.

Dar dirección significa:
– simplificar la alimentación
– reducir estímulos innecesarios
– respetar los tiempos digestivos
– apoyar la eliminación de forma progresiva

No se trata de comer menos, sino de comer con más sentido durante unos días, permitiendo que el cuerpo recupere su equilibrio natural.

 

Qué suele ayudar a aliviar la sensación de saturación

Sin recurrir a extremos ni soluciones milagro, estos apoyos suelen marcar una diferencia real:

Comida real y poco compleja
Preparaciones sencillas, preferiblemente calientes y fáciles de digerir. Menos mezclas y menos ultraprocesados ayudan a reducir la carga digestiva.

Hidratación consciente
Beber agua repartida a lo largo del día favorece la función digestiva y la eliminación. En algunas personas, una pizca de sal marina sin refinar puede ayudar a una mejor hidratación, especialmente cuando hay sensación de cansancio.

Infusiones digestivas
El anís o el hinojo, especialmente después de las comidas, pueden ayudar a aliviar gases y distensión abdominal.

Apoyos puntuales
Enzimas digestivas o probióticos pueden ser útiles en momentos concretos, siempre observando la respuesta individual y evitando su uso indiscriminado.

 

Triphala: un apoyo suave, no una solución rápida

La triphala es una fórmula tradicional ayurvédica utilizada como apoyo del sistema digestivo, especialmente cuando hay sensación de tránsito lento o estancamiento intestinal.

No actúa como un laxante agresivo ni busca una evacuación forzada. Su uso tiene sentido de forma puntual, en dosis bajas y durante periodos cortos, acompañando un enfoque más amplio basado en alimentación sencilla, hidratación y descanso digestivo.

Su papel principal es ayudar a regular el tránsito y la eliminación, lo que indirectamente reduce la carga digestiva general. No está pensada para un uso continuado ni como solución única.

 

Una mirada más técnica: por qué la restricción empeora la digestión

Desde un punto de vista fisiológico, las dietas muy restrictivas tras periodos de exceso pueden empeorar la sensación digestiva. Cuando el cuerpo percibe restricción brusca, se activan mecanismos de estrés que afectan directamente al sistema digestivo:

– disminuye la secreción de enzimas digestivas
– se ralentiza el vaciamiento gástrico
– se altera la motilidad intestinal
– aumenta la activación del sistema nervioso simpático

Todo ello dificulta la digestión y la eliminación, prolongando la hinchazón y la sensación de pesadez.

Por eso, regular antes que restringir suele ser una estrategia más eficaz y respetuosa con el cuerpo.

 

Reducir carga también es autocuidado

Apoyar la digestión y al hígado no depende solo de la comida. Reducir la carga diaria de estímulos también suma:

– cosmética más simple
– menos plásticos en contacto con alimentos
– utensilios de cocina más seguros
– tejidos naturales en la ropa

Pequeños gestos que alivian una carga que el cuerpo gestiona cada día.

 

En definitiva

La digestión lenta después de Navidad no es un fallo del cuerpo, sino una señal de que necesita reajuste y tiempo.
Cuando dejamos de luchar contra él y empezamos a acompañarlo, la recuperación suele ser más estable y duradera.

Sin prisas.
Sin extremos.
Con dirección.

 

Nos leemos en el próximo post.

Un abrazo.

Ekaterina🌿

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